Sanación y terapias con Reiki

El Reiki puede ayudarte a equilibrar tu centro energético, tener control sobre la liberación de energías negativas concentradas en diferentes zonas del cuerpo, incrementando así tu bienestar mental y físico.

Además sirve como terapia natural y alternativa para aquellas personas que sufren de trastornos del sueño, estrés, ansiedad, dolor crónico, entre otras afecciones.

Esta técnica energética nació en Japón, pero actualmente se encuentra muy presente en el mundo occidental, teniendo cada vez más adeptos gracias a los beneficios que aporta, donde en muchos casos sus efectos son prácticamente inmediatos.

El número de personas que acude a centros de terapias con Reiki casi se iguala a las personas que desean aprender esta técnica energética, ya que es tan simple que cualquier persona que tenga la disposición y voluntad puede aprenderlo.

¿Qué es el Reiki exactamente?

El Reiki no es una religión ni mucho menos una secta, es una técnica simple y efectiva de reducción de estrés y ciertas afecciones del cuerpo, ayudando a relajar y restaurar la salud física y mental mediante el uso de la energía universal. La cual es transmitida desde la persona que ejerce el Reiki (o reikista) hacia la persona que lo recibe. Es decir la energía se transmite de una persona A a una persona B.

Su sistema de sanación es por medio del control de la materia energética que impregna al universo. Sin embargo también puede ser una técnica de autosanación, porque el reikista la usa principalmente a través del autotratamiento.

Cada persona tiene el poder de sanarse a sí misma, solo que son miles y millones de personas que no saben cómo aplicar estas técnicas milenarias para poder lograrlo.

Algo importante que debes saber sobre el Reiki es su versatilidad, siendo esta una gran ventaja como técnica terapéutica, ya que puedes adaptar sus usos en tiempos y formas de acuerdo a las necesidades propias o de la persona que lo recibe. Es sin duda alguna un estilo de vida.

Terapia de Sanación con Reiki

¿Cómo funciona el Reiki?

Aplicar la técnica del Reiki es muy sencillo, en este sentido el reikista o el operador estará siempre de pie y trabajará sobre otra persona la cual deberá esta acostada en una posición cómoda que le permita relajarse.

El operador no trabajará con su propia energía, sino que la tomará fuera de ella por medio de la energía universal, siendo este un canalizador, usando para este fin sus brazos y manos, que es por donde sale la energía.

Es por esto que el reikista coloca sus manos sobre la persona que recibe la energía, pero sin tocarla, de esta manera envía toda su energía recibida a la persona que recibe la terapia. Se puede decir que actúa como un hilo de luz, porque se conecta con la fuente primaria, dejando que esta fluya suavemente por su cuerpo para luego descargarla en quien la recibe.

El Reiki no es un masaje, de hecho no hace falta en ningún momento el contacto físico, cualquier persona puede recibirlo, desde bebés, niños, mujeres embarazadas, personas enfermas o personas completamente sanas pero que desean mejorar su estado emocional y por ende su calidad de vida.

Tratamiento del dolor por medio del Reiki

Se ha demostrado efectivamente que el Reiki mejora considerablemente el dolor en aquellas personas que lo han recibido a modo terapéutico o como método alternativo.

De acuerdo a estudios recientes se puede afirmar que el Reiki reduce la percepción del dolor y mejora su manejo en personas adultas. Por lo que existen diversas propuestas en centros de salud que sugieren que el personal de enfermería pueda tener conocimientos sobre esta práctica, así como aquellos en el área de la fisiología. 

Un ejemplo de la aplicación del Reiki a tratamientos para aliviar o eliminar el dolor es el que puede aplicarse una persona así misma cuando sufre de cuadros de migraña.

Cuando se ha adquirido el conocimiento de cómo conectar con la fuente de energía universal, el poder que se tiene es infinito, por ende podemos aprender a sanarnos a nosotros mismos.

Una técnica sencilla para ayudarnos a aliviar o eliminar el dolor de cabeza es sentándonos en una posición cómoda, respirando pausadamente mientras recibimos la conexión energética imaginándonos que somos un hijo de luz. 

Colocamos las dos manos sobre la cabeza pero sin tocarla, dejando fluir nuestra energía hacia el chakra coronario, enviando toda esa fuente energética sanadora, visualizando el color violeta de la transmutación. Luego repetimos lo mismo colocando las manos a los lados de cada una de las sienes.

Verás cómo poco a poco irás perfeccionando tu técnica, añadiendo cada día más valor y ampliando de a poco todos los aspectos dentro de tu vida donde puedas emplear este milenario aprendizaje.

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